martes, 25 de septiembre de 2012

Estructura del proceso de aprendizaje

Siempre tenemos que aprender algo.Siempre algo se nos queda por aprender;nunca todo está aprendido.El proceso de aprendizaje nunca termina.
Claro está, este proceso cambia de objetivo en cada etapa de la vida: no tiene el mismo objetivo el aprendizaje de un niño de 3 años,que debe asimilar de forma "gruesa" toda la realidad que lo circunda, que el que desarrolla un hombre de 30 años, que perfecciona sus conocimientos o conceptos sobre esta misma realidad.
Tampoco el proceso de aprendizaje tiene la misma intensidad, ni las mismas vías, ni la misma organización en todas las facetas.En fin, en cada etapa de la vida, el proceso de aprendizaje reviste sus propias características. Partiendo de ello, se pueden definir o establecer etapas fundamentales de este proceso.
La definición de éstas, parte de las características de que se reviste tal proceso en etapas determinadas de la vida, y su delimitación sólo cumple el objetivo de propiciar un análisis más detallado de dicho proceso, pues en la vida  real resulta difícil determinar  cuándo se ha pasado de una a otra etapa, dadas las innumerables diferencias individuales. Ningún niño es igual a otro,como tampoco ningún adulto lo es de otro;esto significa que el proceso de aprendizaje se desarrolla de una forma diferente en cada ser humano, pues éste depende de las características propias del individuo. A pesar de ello, podemos por la generalidad, distinguir las siguentes etapas fundamentales del proceso:

  1. Aprendizaje primario.
  2.  Aprendizaje básico.
  3.  Aprendizaje escolar elemental.
  4. Aprendizaje escolar superior.
  5. Aprendizaje práctico social.

Autismo

El autismo es un síndrome que estadísticamente afecta a 4 de cada 1,000 niños; a la fecha las causas son desconocidas, aún y cuando desde hace muchos años se le reconoce como un trastorno del desarrollo.
Salvo contadas excepciones, el autismo es congénito (se tiene de nacimiento) y se manifiesta en los niños regularmente entre los 18 meses y 3 años de edad. Los primeros síntomas suelen ser: el niño pierde el habla, no ve a los ojos, pareciese que fuese sordo, tiene obsesión por los objetos o muestra total desinterés en las relaciones sociales con los demás. En algunas ocasiones puede llegar a confundirse con esquizofrenia infantil.
Existen múltiples estudios genéticos que relacionan los cromosomas 5 y 15 con el autismo así como otros que buscan vincularlo con cuestiones biológicas como vacunas e intoxicación de metales. A la fecha, ninguno de estos estudios ha logrado sustentar su teoría y por lo mismo, no se puede precisar el origen mismo del síndrome.